Nordbayerischer Kurier,  14 de mayo de 1991. Wagneriana, nº9. 1993
Entrevista a Josef Lienhart
Por Gert Dieter Meier

 

    Como advertíamos en el número 8 de WAGNERIANA, existe una polémica sobre Wagner a través de las dos principales asociaciones wagnerianas, ambas radicadas en Bayreuth, las que simplificadamente llamábamos “Verband” y la “Gesellschaft”. La primera es la oficial de Bayreuth -con Wolfgang Wagner, Kupfer, Friedrich, etc. en su dirección- y la segunda es la contestataria que se opone a la línea marcada por la familia Wagner en la actualidad. En general los miembros de la “Associació Wagneriana” de Barcelona, nos identificamos más con la “Gesellschaft”, pero sin embargo no hemos querido perder el contacto con la “Verband” y seguimos, más o menos, dentro de la organización oficial aún discrepando, como ocurre a otras asociaciones de otros lugares del mundo. De hecho la “Verband” es de carácter internacional y la “Gesellschaft” es específicamente alemana, y consecuentemente formar parte de la “Verband” a nivel internacional es lo lógico. Al menos así lo creemos de momento.

    Claro que sí de verdad Kupfer, Götz Friedrich et alia  fueran realmente los dirigentes de esta asociación nos lo pensaríamos dos veces antes de continuar inscritos en ella, pero si seguimos manteniendo algunos vínculos ello es debido a la personalidad y carácter del Presidente de la Verband, el Sr. Josef Lienhart. Nos hemos entrevistado en dos ocasiones con él en su domicilio en Freiburg. Tanto él como su familia son personas encantadoras, entusiastas del arte y, naturalmente, de Wagner. Su hospitalidad nos impresionó especialmente dado que, la primera vez que nos vimos, no nos conocía. En su domicilio, una casa bellamente decorada, pudimos ver hermosos cuadros, ninguno abstracto. Tenía un hermoso cuadro de uno de nuestros pintores predilectos, del pintor romántico tirolés Defregger y todo en general mostraba el mismo gusto. Así pues, era evidente que nuestras coincidencias con él eran casi absolutas. Sin embargo su misión de mantener una unidad entre los wagnerianos pese a las duras polémicas suscitadas por la escenografía, es verdaderamente tarea muy difícil, sin embargo el Sr. Josef Lienhart de momento lo está consiguiendo, aunque algunos otros miembros de la “Verband” estiman preferible librarse de los alborotadores como nosotros y crear en cada país una asociación más dócil y obediente a las consignas de la nueva línea de Bayreuth. Pero, sea como sea, el Sr. Lienhart ha llevado a cabo una labor meritoria y queremos darlo a conocer a los wagnerianos catalanes y españoles, a fin de que comprendan su actitud. Seguidamene reproducimos una entrevista con el Sr. Josef Lienhart aparecida en el “Nordbayerischer Kurier” del 14 de mayo de 1991. Como puede verse es de hace algunos años, pero sirve para reflejar el trabajo realizado y los nuevos objetivos que precisamente desde la asamblea de Lyon -a la que asistimos como únicos representantes españoles- han marcado el camino de la “Verband” dando una progresiva importancia a las asociaciones no alemanas.

Jordi Mota

 

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    La apertura de la frontera alemana-alemana y la liberalización de todo el Este ha supuesto para la “Richard Wagner Verband” la necesidad de acometer numerosas nuevas tareas, pero también la incorporación de muchos nuevos miembros y asociaciones locales. Y precisamente este fin de semana se va a crear en Lyon la “Richard Wagner Verband International”. Gert Dieter Meier, redactor de KURIER, entrevista al presidente federal de la “Richard Wagner Verband” alemana, Sr. Josef Lienhart de la ciudad de Freiburg, para hablar de los nuevos objetivos y retos que se les plantean”.

KURIER: Señor Lienhart: ¿Qué cambios se han producido en la “Richard Wagner Verband” desde la caída del muro de Berlín? 
LIENHART: También para nosotros el excepcional año 1990 y las semanas anteriores han significado la apertura de unas perspectivas que nunca antes nos hubiéramos atrevido a soñar. Para la historia: En los últimos 20 años, pero sobre todo en el último decenio, se han fundado en todo el occidente numerosas asociaciones Richard Wagner, las que se han ido asociando amistosamente con nosotros. Hasta aquí, por cierto, la “Richard Wagner Verband” alemana significó siempre una especie de institución central que abarcaba a todas las demás organizaciones europeas. Pero esto se acababa en la entonces frontera con la República Democrática (RDA); más allá el mapa estaba en blanco. En todo el Este.

¿Pero seguramente también al otro lado había interés por este trabajo? 
 Sin duda alguna; Vd. ya sabe que la Unión Wagneriana se fundó el año 1909 en Dresde y Leipzig. Esto significa que nosotros venimos de allí y por esta razón fue todavía más doloroso que ambas ciudades sólo fueran manchas blancas en el mapa de la Unión. Pero sabemos que continuaron existiendo asociaciones y naturalmente nunca desapareció el interés por la obra de Richard Wagner.

¿Pudieron relacionarse Vdes. inmediatamente tras la apertura del muro? 
Al principio del gran cambio pensamos que lo mejor sería esperar algún tiempo, pues opinábamos que la gente de allá tendría seguramente de momento otros problemas que los de crear de inmediato una unión wagneriana. Y no quisimos en manera alguna ofrecer la impresión de que nosotros desde la República Federal queríamos levantar en todas partes y urgentemente asociaciones. Una Richard Wagner Verband sólo puede sobrevivir en su propio ámbito. Ahí tienen que tener su junta directiva que tome las tareas en su mano y ahí tiene que existir el interés por la labor.

¿Vdes. bajo ningún supuesto quieren imponer algo a las gentes de allá? 
No. Además no funcionaría. Lo único que podemos hacer es ofrecerles ayuda para el arranque. Y muy pronto ya la gente dijo por su propia iniciativa: queremos fundar asociaciones. De este modo ya en 1990 tenemos iniciadas la fundación de seis uniones en la antigua RDA. Berlín-Este quiso ser la chispa fundacional y ya el 13 de febrero de 1990 fundó su Verband, el día del aniversario del fallecimiento de Wagner. Luego siguieron Dresde, Dessau, Magdeburgo, Eisenach y Weimar. Por supuesto Leipzig también se unirá.

Pero ya antes de la caída del muro existían relaciones, por ejemplo, entre Bayreuth y Dresde... 
Por supuesto. Por ejemplo teníamos previsto celebrar un Congreso Richard Wagner precisametne en la Alemania oriental el dia 13 de febrero de 1995. No solamente es el aniversario del fallecimiento de Richard Wagner, sino también el 50 aniversario de la destrucción de Dresde. Todo estraba ya tratado con el Prof. Schönfelder.

¿Lo han deshechado ahora? 
No, no. Precisamente ahora, tras la caída del muro, existen poderosas razones para acudir allá y con mayor fundamento por cuanto ya existe una Verband Wagner. Dresde está fijado en nuestro calendario.

Después de un año de las primeras fundaciones ¿qué experiencias han tenido con ellas? ¿Recibe la Unión a través de ellas “sangre fresca” (por decirlo familiarmente), esto es, se muestran globalmente vitales? 
Seguro que sí. Lo interesante de la Verband es que ninguna de ellas es comparable a otra. Unas se dedican principalmente a la música de cámara, otras esencialmente a obras teatrales. Se puede decir, en definitiva, que la “Richard Wagner Verband” es un centro general de cultura. Naturalmente que -por propia definición- ninguna personalidad artística está tan en el núcleo de nuestro trabajo como Richard Wagner, pero en la globalidad de todas las representaciones el tema wagneriano no compone la parte mayor de los programas. Y yo creo que esto está bien. Si el trabajo de nuestra entidad se dedicara exclusivamente alrededor de Richard Wagner, no podríamos llegar nunca al número de miembros que contamos en muchas ciudades.

¿Entonces no quiere Vd. al “Wagner puro”? 
Nosotros no nos permitimos pontificar sobre que pueda significar el “Wagner puro” o qué se puede entender por ello. Por supuesto que, por descontado, apoyamos total y absolutamente el taller Bayreuth y nos alegramos que todos los directores importantes y dignos de ser tenidos en cuenta estén en Bayreuth como en su casa. Bayreuth promueve y dinamiza la escena del teatro musical. Así debería continuar.

¿No hay oposición interna en la asociación a éste punto de vista suyo? 
No hay disputa al respecto. Toda la Verband se encuentra como una piña tras Wolfgang Wagner y el Estudio Bayreuth. Bueno, comprenda que esto no quiere decir que a algún miembro no le disguste alguna escenificación de Bayreuth. Admitimos tranquilamente las más acaloradas discusiones. Esto es precisamente lo interesante, ¡que pueda uno acalorarse discutiendo sobre problemas de teatro y escenificaciones!

 Lema “Wagner puro “: ¿le ha molestado que se haya fundado recientemente una “Deutsche Richard Wagner Gesellschaft” que a primera vista en sus primeras actuaciones parece como si fuera el único órgano oficial wagneriano? 
Yo no sé si el “Círculo de Acción por la obra de Richard Wagner” (Aktionskreis für das Werk Richard Wagners) del cual ha nacido la citada asociación “Deutsche Richard Wagner Gesellschaft” ha realizado con ello un buen servicio. Puesto que el “Circulo” era propiamente casi un programa, un manifiesto para los fieles. Todos sabían lo que significaba. Pero ahora, es cierto, con unas denominaciones tan semejantes desde fuera pudieran darse lugar a equivocaciones. Pero no nos preocupa especialmente. No tenemos temor a razonamientos. Sobre todo porque hoy las diferencias en los grandes objetivos y en las concepciones se van reduciendo.

¿No es una diferencia notable el que en la “Gesellschaft” se mantenga como prioridad programática la fidelidad a la obra, mientras que por la otra parte, es decir, en la “Verband” existe más liberalidad? 
Tiene razón: nos complace esta confrontación viva sobre la obra de Richard Wagner. La fidelidad a la obra como principio programático no se halla entre nosotros. Y sin embargo nosotros siempre estamos dispuestos a conversaciones, puesto que de hecho todos son wagnerianos o amigos de Wagner, y su amor por la obra de Wagner es en definitiva tan legítimo como el nuestro.

Pasemos desde Alemania al mundo del Este. ¿Dónde se han producido actividades wagnerianas? 
Puedo decirle que estoy muy satisfecho que en el Este se ha producido una eclosión. La primera ciudad que constituyó una unión wagneriana fue Budapest, siguieron Bratislava, Moscú y como última creación la de Talinn (Estonia).

¿Cuántas Verband funcionan en todo el mundo? 
En Alemania somos unas 50, en el resto del mundo así como 40. Tradicionalmente Francia tiene potentes asociaciones, muchos miembros tenemos también en Inglaterra, Suiza, Austria, Estados Unidos, Suramérica y el Japón. Tenemos también tres en Australia.

(Nota de la redacción de WAGNERIANA: En los anuarios que periódicamente edita la ‘Verband” figuran en España asociaciones en Murcia y Zaragoza, además de nuestra “Associació Wagneriana”. Recientemente se ha creado una en Sevilla con motivo de la “Expo”).

¿Es por tanto el “Richard Wagner Verband” una unión de ámbito realmente mundial? 
En cierta manera se ha presentado así por primera vez en el congreso de Lyon. Hasta esa fecha nos guíabamos por unos estatutos redactados en los años cuarenta, que estaban adaptados a la situación de la RFA en aquella época. Ahora, tras la caída del muro, ya no correspondían a las nuevas necesidades. Y ya incluso antes teníamos intención de cambiar el nombre de “Verband” por el de “Internationalen Verband”. La apertura de la frontera alemana-alemana sólo ha hecho que acelerar el proceso. Primero pensamos en redactar unos estatutos únicos para todas las Verband. Los juristas fueron los que en definitiva nos dijeron: si lo que quieren es registrar a ésa “Internationalen Verband” (Unión Internacional) con un sólo Estatuto, entonces no tendrán otro remedio que, en razón del derecho internacional a aplicar, modificar de tal manera el propio estatuto suyo alemán que muy poco quedará de él. Por tanto nos aconsejaron dejar el estatuto de nuestra entidad en Alemania tal como estaba y redactar otro distinto para el ámbito internacional.

¿Quiere esto decir que desde el mes de mayo existirá una “Internationalen Richard Wagner Verband”? 
Ya en el mes de enero convocamos una reunión general extraordinaria en la ciudad de Wiesbaden en la que se aprobó la nueva redacción del Estatuto alemán y al mismo tiempo también el Estatuto de la organización internacional. Luego hicimos traducirlo y fue enviado a todas las “Verband” internacionales con las que trabajamos estrechamente durante todo el año. En Lyon celebramos la asamblea constitutiva.

¿Por tanto se deberá proceder a la elección de una nueva Junta Directiva? 
Para dejar constancia que la “Verband” alemana sigue siendo la cúpula, debo remarcar que nuestros amigos extranjeros no quieren modificar este hecho y estan de acuerdo en que la Junta directiva de la Richard Wagner Verband sea la misma que la de la “International Richard Wagner Verband”. Complementariamente se elegirán además Vicepresidentes internacionales y se constituirá una Comisión paritaria internacional. También el órgano más importante, la Junta General anual, permanece, sólo que pasará a denominarse “Internationales Richard Wagner Kongress”.

¿Así pues cuántos miembros cuentan bajo este techo común? 
Las Verband alemanas cuentan con más de 8.000 miembros, las internacionales algo menos, por tanto en total alrededor de 16.000 personas. Debido a ello se puede comprender que la creación de “Verband” internacionales ha sido una medida acertada.

¿Vd. que es el Presidente federal y se convertirá también en el Presidente de la organización internacional, considera que le va a ocupar mucho más tiempo y dar mucho más trabajo? 
El año 1990 ya fue un año excepcional. Nunca antes se había producido que en un año se crearan diez nuevas Verband. Pero a pesar de ello puedo decirle que para mí el ocupar este puesto significa una enorme satisfacción. Wagner siempre ha sido para mí como mi segunda naturaleza. Yo fuí miembro de la Verband wagneriana a los 13 años y a los 16, en 1951 fui becado en Bayreuth; con 20 años de edad fui Presidente en Freiburg.

Volviendo a la fundación de la “Unión Internacional” ¿Estuvieron de acuerdo todas las entidades locales con esta apertura y ampliación? 
Hace dos años en la mayoría de las “Verband” alemanas no se tenía claro que fuésemos a crear una Verband internacional. Existían temores, como el de perder el carácter familiar de la organización, de que todo tomaría un rumbo muy distinto. Hoy, después de la votación secreta en Wiesbaden, todas las uniones votaron unánimemente a favor. La verdad es que yo mismo hace, digamos, unos 18 meses, no me hubiera atrevido a pronosticar una cosa así.

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