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JUNG: OTRA LOCURA PSICOANALISTA EN LA TETRALOGÍA

“El Anillo del Poder”, de la psiquiatra y analista Jean Shinoda, Doctora en Medicina e ignorante en Wagner, bajo el subtítulo “El hijo abandonado, el padre autoritario y el desautorizado poder femenino”, es una interpretación del Ciclo del Anillo del Nibelungo bajo la luz (más bien oscura) de Jung.


Primero escribió un libro sobre los dioses griegos y su ‘interpretación’, y luego pasó a los dioses germanos, pero en vez de quedarse en invenciones sobre las mitologías clásicas, pobres de ellas, no se ocurrió peor idea que meterse con Wagner.
En los agradecimientos ya se ve que los da a dos médicos sobre simbología psiquiátrica, y a una filósofa feminista, pero no a ningún wagneriano u organización conocedora de la obra de Wagner, ¿para qué?, la ignorancia en Wagner es sin duda una buena base para este tipo de trabajos.

La obra consta de dos partes mezcladas en cada capítulo:
- Una somera descripción del argumento de cada Jornada o Prologo del Anillo. Esta parte es neutral y se limita a exponer lo que ‘pasa’ en el texto de Wagner.
- Una interpretación de esos acontecimientos absolutamente sacados de la realidad wagneriana, interpretaciones feministas, psicoanalistas y sin relación alguna con lo que Wagner expone o expresa. El feminismo radical es la norma, y la idea de que el Anillo es una ‘historia de patologías familiares de padres e hijos’ es la base pantanosa sobre la que edifica su castillo de arena.

Ya en la Introducción nos da una pista clara de sus intenciones: “Alberic, que simboliza el hijo que ha sido víctima de rechazo y abusos”; Wotan el padre machista, incestuoso (con Brunilda ni más ni menos), etc….
“El hijo que viene a un psiquiatra suele ser como Siegmund, que tiene un padre ausente o que raramente lo ve”.
Brunilda es una ‘hija de papa’. “la condición de ‘hija de papá’ como la de Brunilda es en principio una experiencia positiva”, se siente atractiva y competente, pero… será amada incestuosamente por el ‘Padre’ posesivo… y éste rechazará la separación… pues Wotan es un padre “con una relación emocionalmente incestuosa con su hija, hacia la cual se halla atraído sexualmente, lo cual también cuenta en su reacción”. Así pues el castigo de Wotan es debido a sentirse un ‘amante rechazado’.
Por eso le castiga ‘sexualmente’ a ser desvirgada por un hombre desconocido, extraño, que la poseerá.
Siglinda es la mujer dominada, esclava del machismo, ya sea de Hunding o incluso de Siegmund.. y despreciada por su ‘padre’ Wotan…
Falsot y Fafner son en realidad las dos personalidades de una sola persona, uno cree en el juego limpio y ama la belleza, el otro tiene envidia y avaricia, y mata a la personalidad de Falsot.
“Una mujer Hija del Rhin” tiene una combinación de atractivas cualidades humanas y otros frías inhumanas”, sin compasión. El Oro es ‘el YO’ de Jung. Y desde luego Hitler es el ejemplo del ‘Wotan malvado’, no faltaba más, todo interpretador ‘políticamente correcto’ debe pagar el tributo anti-fascista para ser aceptado. Así dice “Hay detalles que identifican a Hitler con Wotan. Por ejemplo, me dijeron que cuando Hitler viajaba de incógnito asumía el nombre de ‘Señor Lobo’, que era también uno de los nombres utilizados por Wotan”… que cosas se llegan a decir.
Luego indica que el ejemplo de un Alberic es … ¡Saddam Hussein!…  pero en Occidente sería mejor, dice, ver a Kennedy en ese papel de ambición familiar… vaya, con la cantidad de usureros y banqueros que van tras el ‘oro’…
Y tras todo este disparate indica que en realidad es Alberic-Hitler la mejor identificación, pues una tal Alice Miller escribe un libelo llamado “Por su propio bien” donde indica que Hitler fue víctima de abusos sexuales y sádicos en su infancia, hijo además ilegítimo, y por eso hizo después sufrir a los demás..  como Alberic tras sufrir los desprecios y abusos de las ‘Hijas del Rhin’ decide vengarse de todos.
Hasta el pobre ‘oso’ que Siegfried hace entrar en la cueva de Mime es psicoanalizado… “con la boca abierta mostrando sus afilados dientes, pues es un símbolo terrible de la madre devoradora”.
Y por fin matar al Dragón Fafner “libera algo de gran valor en sí mismo, y ahora puede tener ya una relación positiva con un ser interior femenino o una mujer del exterior”.
Erda es la sabiduría femenina, que el machismo tiene recluida en el subsuelo…
Mime “se comporta como una madre mártir con Siegfried, quien representa el papel de muchacho desagradecido”, así Mime está deprimido por considerarse una buena madre incomprendida, y por ello acumula odio al hijo.
“Fricka puede representar la voz de la realidad y de la fidelidad que resulta reprimida y devaluada cuando unas conductas obsesivas motivan a uno”… o sea el machismo de Wotan es el culpable de que Fricka y su ‘razón’ no triunfe.
Como todo este disparate es poca locura, añadimos la alquimia como explicación de la transformación final hacia una nueva vida:
El fuego que quema a Siegfried y a Brunilda elimina sus impurezas, como cuando se purifica el Oro en la retorta del alquimista. Luego, sus cenizas ya puras y blancas (que son la verdadera esencia simbólica de la persona que ha salido intacta del fuego) se unen al agua pura del Rhin que las fecunda.
“El pasar por el fuego como proceso alquímico interior o de transformación requiere trabajo psicológico y espiritual, un trabajo en doce fases, meditación y seguir trabajando con el cuerpo”... no expone cuáles son esas ‘doce fases’ de los trabajos de Hércules alquímicos.