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KANDISKY, LOS COLORINES Y WAGNER

Gracias a la publicación “REGARDS SUR WAGNER”, nº 2005, pudimos entrar a fondo en otra de las interpretaciones ‘locas’ que se han hecho de Wagner, y esta vez por alguien bien conocido como el llamado ‘pintor’ Kandinsky.

Lo que parece que empieza bien, al decir:
“Es en su obra `De lo Espiritual en el Arte', en la que Kandinsky expone esencialmente sus teorías sobre el arte en general y sobre la pintura en particular.
El autor se expresa sobre lo que piensa que es el papel del arte y podemos apercibirnos que sus opiniones son cercanas a las de Wagner. En efecto, según él, la vía artística es un medio para acceder al conocimiento en su sentido más amplio, y llegar por tanto a la mejora del individuo pues el arte y el alma humana pueden entrar en contacto, concretamente por la supresión de Espacio y Tiempo. El espíritu se desarrolla cuando obedece a la Necesidad interior, pues el artista es un mediador entre una realidad superior y la colectividad humana a la cual se revela. Todo wagneriano reconoce en ello los símbolos y los conceptos expresados por Wagner en sus dramas y en sus escritos teóricos. Kandinsky es sólo un poco más preciso cuando habla de vibraciones del alma y de resonancia entre la obra y los sentidos”, terminará fatal.

Pretender que se utilicen colores como parte del lenguaje artístico es bastante correcto, todos sabemos que los colores inducen estados de ánimo. El mismo Wagner en sus obras indica claramente cuando debe haber más o menos luz, el color del cielo o su estado, etc…
Ahora bien la locura empieza cuando Kandinsky pretende SUSTITUIR el ‘objeto’ por los ‘colores’ simplemente.
Así dice:
“Para hacer eso, observa atentamente un color dado, lo deja trabajar sobre él mismo, descubre una serie de caracteres particulares y le atribuye pues un simbolismo bien concreto, y entonces está capacitado para establecer funciones vecinas u opuestas al color en cuestión.


Ejemplo de parejas de colores interesantes a los wagnerianos:

EL AMARILLO EL AZUL
Terrestre Celeste
Expansivo Constructivo
Agresivo Tímido
Activo Pasivo
Voluble Introspectivo
Duro Dulce
Brusco Sumiso
Acido Evoca el gusto por los higos maduros
Se intensifica cuando se ilumina Se intensifica cuando se oscurece
Se identifica pues con el blanco Se identifica en ese caso con el negro
Corresponde a las trompetas Corresponde al órgano
Es el calor absoluto Es el frío absoluto
El triángulo es su figura geométrica El círculo es su figura geométrica

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras definir esas sensaciones, Kandinsky pretendió que la continuación de Wagner y su mejor servicio a Wagner era ‘componer’ una obra músico-coloreante, con la pretensión neurótica de que tenía algo de ver con el wagnerianismo. Así nos introducimos en el núcleo de la locura, en una ‘Tetralogía’ dirigida por Kandinsky como ‘Composiciones para la escena’…. Veamos de qué va:

“Recordemos primero que en 1908, Kandinsky tiene una gran amistad con el músico ruso Thomas von Hartmann, que le ayuda en la parte musical de su teatro. En esta época Hartmann acababa sus estudios con Felix Mottl, del que se conoce su relación con la obra de Richard Wagner. En `Composiciones para la escena', como las llamaba, Kandinsky indicaba con precisión la correspondencia entre sonidos y colores. Un año antes, había empezado una tetralogía compuesta de esta forma:
- Prefacio
- Sonoridad Amarilla
- Vox
- Negro y Blanco
Pero el orden de la escritura es diferente:
Vox está antes de Sonoridad Amarilla; el Prefacio fue creado después.

Pero cuando se analiza el contenido de esta ‘obra’ que pretende tener ‘algo que ver con Wagner’, es cuando se descubre del todo el manicomio que encierra:
Tomemos como ejemplo Negro y Blanco para comprender mejor su absurdo:

Composición escénica III
(Negro y Blanco)

I `Blanco'. Música. Se levanta el telón. Al fondo de la escena una figura redonda grande, blanca y sentada, de forma redonda (por encima de los hombros, la parte superior desaparece en los telones del teatro). Tiene sobre sus rodillas algo que parece una tela blanca que cae en pesados pliegues sobre el suelo. Al fondo, montañas azules (de un azul muy profundo con manchas rojizas y amarillentas en la derecha). El cielo es verde sucio, arriba a la izquierda sobre el azul, y a derecha sobre el rosa. Grandes nubes blancas forman una barrera en todo el cielo de izquierda a derecha. Suelo blanco rosáceo. A la izquierda hay un personaje vertido de negro, sobre una piedra gris, con los dos brazos en las rodillas.
Tras un largo rato, levanta el brazo izquierdo muy alto y lo pone sobre su cabeza, mientras el brazo derecho cae. Telón. La música continúa.

II `Negro'. Cielo azul verdoso con dos nubes (en alto a derecha grandes nubes casi blancas, a bajo a izquierda pequeño claro blanco-amarillento). Gran montaña negra, un poco parecida a un monstruo acostado sobre toda la escena al fondo. Pronto unos hombres jóvenes o viejos con las caras verdosas o rosadas, etc... ) vestidos de negro pasan lentamente de derecha a izquierda frente la escena apoyándose en bastones negros. Pequeña pausa., una vez que 10 o 12 de ellos han pasado, después el movimiento continúa. Una vez que 6 u 8 han subido a la escena, llega rápidamente por la izquierda un joven vestido todo de blanco con una cara de un amarillo muy cálido y los cabellos muy rubios. Se acercan mucho unos a otros, él tiende bruscamente el brazo izquierdo, la palma mirando hacia arriba y hacia delante, el brazo derecho extendido un poco hacia atrás. Todo se inmoviliza. (…) siguen otras muchas cosas extrañas y absurdas que no vale la pena detallar….

III `Negro y Blanco'. Música (prolongada). Telón. En el fondo dos montañas gigantes que no dejan entrever más que una estrecha banda de cielo verde claro (la montaña de la izquierda es azul muy oscuro, tirando a negro con manchas negras irregularmente repartidas, la montaña de la derecha tiene aquí y allá algunas estrías rojas). En la parte delantera de la escena una colina negra (no muy alta) evocando un poco un varal. Sobre esta colina está acostada una gran silueta de mujer de perfil, borrosa, cinco veces mayor que lo natural, envuelta en una sábana blanca, incluso la cabeza; a sus pies la sábana cae sobre el suelo y se arrastra por tierra. Tras un momento, aparecen numerosos personajes vestidos de abigarradas formas que entran por la izquierda, con las caras de la misma tonalidad de color que sus vestidos. Juntos, pasan como una cinta variada por la parte trasera y luego delantera del escenario (en procesión), moviendo los brazos. Para acabar forman una larga fila al fondo izquierdo y cantan:

"Temor muy profundo, alegría del presentimiento
cimas heladas, senderos vertiginosos
Velo negro como la muerte. Vientos furibundos
¡Silencio blanco. Desgarrado y Atado!
¡Lazos lejanos explorados! ¡Desgarrado y atado!
¡Desgarrado y anudado! Negro superado

IV- Música fuerte. Telón. Cielo amarillo anaranjado, con nubes blancas, redondas y alargadas. Tres grandes árboles altos con formas redondas alargadas se recuestan sobre troncos negros (dos de ellos llevan manchas coloreadas - redondas- como frutas). En el horizonte a izquierda una estrecha banda negra. Sobre un caballo blanco, un caballero vestido de negro avanza lentamente de derecha a izquierda (fuerte ruido de cascos). El viento agita los árboles, las nubes se levantan y se vuelen cada vez más densas. De la derecha salen personajes envueltos en velos (el primero verde claro cálido, el segundo verde claro frío, el tercero verde claro cálido). Cuando están llegando a los dos tercios de la escena, se agachan, de perfil con las rodillas flexionadas, los unos tras los otros. Tras un momento, se oye muy fuerte al fondo de la escena el paso de un caballo. El cielo se vuelve poco a poco blanco del todo, algunas bandas negras se forman arriba de todo. Se está bastante oscuro. Los personajes se levantan bruscamente y toman bruscamente antorchas en las manos con luz blanca en las llamas. Se alejan precipitadamente, mirando siempre a todos lados. De nuevo los árboles se balancean. Un pájaro verde levanta el vuelo y desaparece por arriba, quedando todo cada vez más azul, para acabar azul del todo.

Creo que se comprende perfectamente que esta lamentable obra no haya tenido éxito alguno y jamás se haya vuelto a representar, lo que ya es raro teniendo en cuenta el grado de estupidez de lo que se llega a representar hoy en día.
Kandinsky en 1923, en la primera gran exposición-manifiesto de la Bauhaus en Weimar, lanza el deseo de que se creen laboratorios de teatro, es la época de la República de Weimar, donde toda decadencia y tendencia a lo sucio, neurótico, sexista o absurdo tenía el apoyo total del gobierno.

Los colorines y las más rocambolescas actuaciones en escena no son un problema importante, lo increíble es que tenga la desfachatez de creer que eso tiene algo de ver con Wagner.