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Habla Winifred Wagner

Wagneriana, nº30. 1998 
HABLA WINIFRED WAGNER
 

Winifred Wagner. (1) 
Oberwarmensteinach, 32. Landkreis Bayreuth. 
13 de Febrero de 1948. 
Sr. D. Luis Ruiz de Valdivia 
Madrid

Mi distinguido amigo: 
Imposible expresar con palabras la inmensa alegría y sorpresa, así como mi profundo agradecimiento, experimentados al recibir su magnifico paquete de víveres que llegó ayer. Sólo en unas palabras pobres puedo agradecérselo de todo corazón y decirle que con ello nos ha proporcionado Vd. una ayuda grande, no sólo material sino también moral, porque el saber que Vd. en su patria se acuerda de nosotros y de nuestra miseria ya por sí solo supone un alivio muy grande. Su envío me indica además que Vd. y su muy distinguida esposa siguen en su antigua casa, y de todo corazón espero que a los dos le haya ido tan bien como los últimos años lo permitían. Mucho celebraría recibir unas pocas líneas de Vd. dándome noticias de la vida que lleva y de la suerte que han corrido. 


El hecho de que emplea Vd. mis señas actuales me hace suponer que Vd., de algún modo u otro ha de conocer lo que hemos experimentado nosotros. El día 5 de abril, o sea 9 días antes de que hicieran su entada en Bayreuth los Norteamericanos, la casa “Wahnfried” fue destruída en su mayor parte y, por considerarme desde un principio como criminal político, toda nuestra fortuna ha sido bloqueada y así me fue completamente imposible pensar hasta la fecha en una reconstrucción, de modo que este Santuario de Ricardo Wagner va derrumbándose más y más a consecuencia de los efectos destructores de la intemperie. Nosotros mismos fuimos más bien evacuados porque la casa “Siegfried”, que apenas había sufrido desperfectos, fue inmediatamente incautada, dedicándola primero a un club para oficiales y, desde hace seis meses, a un Albergue para la Comisión de Control Internacional. Menos mal que teníamos aún 2 pequeñas residencias veraniegas, una aquí en las alturas del Fichtelgebirge, a unos 27 km. de Bayreuth, y adonde nos mudamos primero mi hijo menor Wolfgang con su mujer y yo, así como una vieja y fiel criada que desde hace más de 30 años está con nosotros y, a pesar de todo, me cuida bien. Wieland con su familia y Verena con la suya se trasladaron a mi casita en Nussdorf al borde del Lago de Constanza y ahí siguen. 
Naturalmente, todos disponemos de muy poco espacio, puesto que en ambas casas, además de nosotros, viven otras familias refugiadas, pero por lo menos tenemos aún un hogar propio y un techo que nos cubra, y ésto ya quiere decir mucho en tiempos como los que estamos viviendo. Entre tanto, Wolfgang ha vuelto a Bayreuth y ocupa el primer piso de la casita de jardinero en “Wahnfried”, con el fín de estar sobre el lugar para quitarme a mí todas las cosas desagradables, las gestiones necesarias, etc. etc, y a la vez procurar salvar lo poco que nos queda de la intervención de parte de terceros que a ello no tienen derecho. Gracias a Dios yo había trasladado las Bibliotecas de las salas y los cuadros a otro sitio y así se han salvado, pero el mobiliario histórico ha quedado atomizado en su mayor parte, con excepción de muy pocas cosas, y también todos nuestros trajes, ropa, etc. etc. Lo que no destruyeron las bombas fue saqueado en los primeros días que siguieron a la entrada de las tropas. Nunca me hubiera imaginado  tal caos en el siglo XX. Me fiaba demasiado de la cultura de mis contemporáneos. El “Festspielhaus” ha quedado intacto pero quedó confiscado y al principio sirvió para atender y distraer a las tropas americanas. Después, se apoderó del edificio el Ayuntamiento de Bayreuth, permitiendo que se abusase de él como lugar de distracción cualquiera; entre otras cosas exhibieron allí Butteffly, Traviata y Tiefland. Sin embargo, ésto ha mejorado algo entre tanto, después de hacer conseguido yo el nombramiento de un Administrador relativamente normal que por lo menos tiene algún concepto de la dignidad y del destino de la Casa, pero este verano, por ejemplo, piensan organizar una semana el festival de Stravinsky en el “Festspielhaus”. El Ayuntamiento de Bayreuth esperaba de un juicio arbitral, que tuvo lugar el año pasado, una expropiación total de toda mi fortuna y así creía reunirlo todo en sus manos. El fallo dictó una expropiación del 60% y 450 días de trabajo “en beneficio de la comunidad” con todas las restricciones que ello supone. (Ningún derecho a votar, limitación de permiso de residencia y estancia, ningún otro trabajo que manual, etc. etc.) Apelamos contra ello pero el segundo juicio no ha tenido lugar aún. Sigo, pues, con el bloqueo de mi fortuna y se me permite disponer de 130 marcos al mes, después de haber descontado de los 200 marcos de libre disposición 50 marcos por pago de alquiler en mi propia casa, 20 por seguro, caja de enfermedad etc, etc. Sino fuese por la ayuda de buenos amigos, ya hace tiempo que hubiéramos muerto de hambre. Parece que, poco a poco, se modifica algo el comportamiento para con nosotros, pero el Ayuntamiento sigue intransigente, no quiere saber nada de nosotros y quiere encargar, a Dios sabe quien, la continuación de un programa festival “ampliado”. A pesar de todo, parece que, paso por paso, hemos conseguido interesar en algo el Ministerio de Baviera y precisamente hoy, aniversario del fallecimiento del maestro, Wieland celebra en Munich una entrevista de la que esperamos nos lleve algo en adelante. Es curioso que la historia de Bayreuth supone una larga serie de luchas y combates y que éstos aún no hayan terminado. Pero nosotros no renunciamos a nuestros derechos y a nuestra propiedad y seguimos luchando por ellos, tanto más en vista de que entre tanto mis 2 hijos están en condiciones de encargarse ellos mismos de la dirección. 
Como es de suponer, nuestra vida familiar ha experimentado considerables cambios en estos últimos años; Wieland, Wolfgang y Verena se han casado y todos tienen hijos y el árbol genealógico tiene en 
la actualidad las siguientes ramas:

Wieland, casado con Gertrud Reissinger 
1º Iris, nacida en 1942 
2º Wolf-Siegfried, nacido en 1943 
3º Nike, nacida en 1945 
4º Dafne, nacida en 1947

Wolfgang, casado con Ellen Drexel 
1º Eva, nacida en 1945 
2º Gottfried, nacido en 1947

Verena, casada con Bodo Lafferenz 
1º Améli, nacida en 1943 
2º Manfred, nacido en 1945 
3º Winifred, nacida en 1947

Como Vd. puede suponer, estoy muy orgullosa de mis 9 nietos, y viéndome condenada en otros aspectos a una inactividad completa, cuido, en turnos, a algunos de aquéllos. Por el momento están conmigo Eva e Iris y dentro de poco Verena piensa traerme a sus 2 mayores a los que en la zona francesa les dan aún menos de lo que nosotros percibimos aquí, por lo que necesitan con urgencia un cambio de aire y cierta convalecencia. Estos preciosos niños, todos con talento, son toda mi alegría, deleite y distracción. 
En general, yo no me doy por vencida y me siento feliz en esta hermosa naturaleza solitaria, rodeada de bosques, montañas y arroyuelos murmurantes. Poco a poco van llegando otra vez a Alemania algunos extranjeros que apenas pueden creer lo que ha sucedido aquí. La que más sufrió de nosotros, fue Verena, cuyo marido estuvo durante mucho tiempo en un campo y sólo regresó a casa en las últimas Navidades. Muchos de los buenos amigos siguen prisioneros en Rusia, otros se encuentran aún en los Campos de Internados y el estado de guerra no se ha levantado aún, a pesar de haber transcurrido ya casi 3 años desde el armisticio. Alemania está sufriendo un Calvario que probablemente podrá compararse con la última guerra civil en España. Mi hija Friedeling ha adquirido la ciudadanía norteamericana y vive actualmente en Nueva York. 
Seguramente se acordará Vd. de María Dernburg. Ella también reside en Nueva York con su hija enviudada Erika, pero no puede acostumbrarse a la nueva patria y es ella quien de una manera increíblemente conmovedora cuida de la ropa más imprescindible para los niños más jóvenes de la familia Wagner. Estoy segura de que Vd. debe haber conocido a dicha señora en casa de Aenne Noah a la que le unía una íntima amistad. Sigo teniendo noticias de Rafael Schuster-Woldan; de Berlín se ha trasladado a Garmisch y se ha retirado a una vieja casa campesina, que ya pertenecía a sus padres, y donde se dedica sin que le molesten a su arte. Dentro de poco irá a Roma para pintar un retrato del Papa y he tenido la satisfacción de poder procurarle, gracias a nuestros parientes en Italia, 2 personas que le garantizan. Ellen von Siemens ha muerto, desde hace mucho tiempo la casa en el Wannsee está ocupada por los rusos. Doña Ada Müller vive en esta región en una pequeña aldea, en una sola habitación con su vieja ama de llaves. 
Se me va terminando la quinta hoja y así llego al peso postal admitido. Espero haberle contado con estas líneas lo principal de lo que pueda interesarle y, sin más por el momento, le envío a Vd. y señora esposa mis más cordiales recuerdos y votos, reiterándole de todo corazón mi agradecimiento por su bondad tan grande de antiguo y fiel amigo. 
Siempre suya afectísima. Firma: Winifred Wagner. 
  
  
 

BAYREUTH 
Por Winifred Wagner (2) 
 

La historia de Bayreuth alcanza mucho más allá de la vida del hombre que cimentó su fama. Pero el nombre de esta pequeña y bella ciudad apenas ha sido conocido, durante los últimos 100 años y solamente en los últimos 50 años han llegado innumerables millones a conocerla como la ciudad natal (sic) de Ricardo Wagner y centro de la ópera. 
No quisiera ocuparme aquí de la historia del maestro, pues sobre su vida han aparecido obras en todos los idiomas de la tierra, sino que quiero relatar algo sobre el teatro erigido en su memoria y sobre su obra. 
Durante años enteros Richard Wagner soñó con un teatro especialmente construído para la ópera y se ocupó durante mucho tiempo en proyectar como debía ser construído un teatro tal. Por medio de una colecta se obtuvo el dinero necesario. Los planes propios de Wagner fueron desarrollados por Gottfried Sempers, un arquitecto de Bamburg, y la construcción, tal como existe hoy día, fue comenzada por la empresa Otto Brückwald de Leipzig y la empresa Wölfel de Bayreuth. De esta manera se dió trabajo a los obreros de esta ciudad. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 22 de mayo de 1872 y el maestro vió al fin coronados sus sueños. Durante los cuatro años de la construcción Wagner vivió en el conocido castillo “Fantasia” (3) y en la alameda en Bayreuth. La actual casa “Wahnfried”, en la cual vivió él durante sus últimos años de vida, fue igualmente construída durante este tiempo. 
En el año 1875 fue terminada la casa de la Ópera y el compositor dirigió por primera vez su nuevo drama musical “El Anillo de los Nibelungos”. 
Un incidente desagradable retardó la siguiente representación hasta el año 1882. Se puso en escena la bellísima opera “Parsifal” (4) bajo la dirección personal de Ricardo Wagner que constituyó un gran éxito. Esta fue la última ópera que dirigió Ricardo Wagner, pues el 13 de Febrero del año siguiente murió a la edad de 70 años. 
La Ópera sólo tiene 1800 butacas, pero el escenario es uno de los más grandes del mundo. En 1924/25 el escenario fue ampliado, instalándose en él decorados, talleres y guardarropías donde se conservan miles de trajes. Además se construyó un pequeño estudio para pruebas y oficinas. No existen palcos laterales en la Ópera, pero en la parte central del fondo hay dos grandes palcos privados, nuestro palco de familia y la galería para príncipes, en los que toman asiento príncipes, diplomáticos y otros huépedes de importancia. 
Ricardo Wagner, refiriéndose al nuevo edificio de la Ópera, dijo: “Esta nueva Ópera constituirá un punto de reunión para los mejores talentos dramáticos, donde podrán hacer sus pruebas y representaciones, lo que no sería posible en condiciones normales”. 
Estas palabras han sido nuestra inspiración. Año tras año, no se escatima ningún esfuerzo para interpretar las obras de Ricardo Wagner en la forma como él lo deseaba. La preparación de una ópera no es una pequeñez. Aunque nosotros solo las representamos en los meses de Julio y Agosto de cada año, la preparación de éstas dura todo el año. Después de la última representación se vuelven a poner en orden todas las cosas y se da comienzo a los preparativos para la próxima temporada. Durante la guerra se ve uno ante grandes dificultades. Es difícil mantener el personal, pero las autoridades consideran con benevolencia nuestras socilitudes. Durante los 4 años de guerra, los diferentes técnicos y artesanos han obtenido permiso para trabajar durante la época de los festivales. 
En 1943 hemos puesto en escena “Los Maestros Cantores de Nuremberg”. Si digo que fuera de los artistas se han empleado 680 personas, se tendrá una idea aproximada de las enormes proporciones de la representación. ¡Y todo esto se ha realizado durante un año de guerra! Entre otras cosas necesitamos en este año una orquesta de 117 personas, un coro con 166 voces, 105 pintores, carpinteros etc. 5 peluqueros masculinos y tres femeninos con 26 ayudantes, 16 sastres, 22 personas cuya ocupación consiste en ayudar a vestir a los actores, 14 bomberos, 22 porteros, 15 trompetas y 8 secretarios. Entre el personal de mayor jerarquía tuvimos a 23 solistas, 2 directores auxiliares de orquesta, 7 asistentes musicales, un director de coro, tres asistentes, 7 técnicos de reflectores, 2 apuntadores, un director técnico, un director de vestuario y otros más, como decíamos en total 680 personas. 
En los años anteriores a la guerra hemos acogido aquí en Bayreuth a algunas de las personas más conocidas del mundo, entre ellas a casi todas las familias principescas. Nuestro Bayreuth idílico ha visto vistosos uniformes, los dorados uniformes del Cuerpo diplomático, las túnicas blancas de las princesas árabes y de los bajás y los oscuros trajes de grandes hombres, aunque sencillos. 
Anhelo que llegue el día en que reine nuevamente la paz y que podamos recibir nuevamente a todo el mundo distinguido en Bayreuth y en su maravillosa Ópera, el monumento a Ricardo Wagner. 
  
  
 

NOTAS:

(1) Hemos dedicido publicar esta carta pues de una manera resumida nos ofrece un relato de las vivencias de la familia Wagner al final de la guerra. No hemos podido ver el original de la misma, ni podemos informar sobre su destinatario el Sr. Luis Ruiz de Valdivia. El texto de la carta nos ha llegado a través de la Librería Perelló de Barcelona cuya propietaria, muy amablemente, nos ha permitido hacer una fotocopia de un texto escrito a máquina, que en un papel amarillento, le fue facilitado a ella por un librero de Madrid. Aunque, como queda dicho, no podemos garantizar la autenticidad de la carta, queda evidenciado por el texto que no se trata de ninguna falsificación toda vez que tampoco contiene ninguna información sensacional o no conocida ya. Hemos respetado escrupulosamente la traducción tal como nos ha llegado. Si logramos más información al respecto la mencionaremos en próximos números, pero ya que este texto nos ha interesado pese a la falta de mayor infomación, hemos considerado que de la misma manera querrían conocerlo todos nuestros lectores.

(2) Los artículos escritos por Wimfed Wagner son escasos y ahora que, según parece, se están preparando varias biografias de ella, hemos creído portuno complementar la carta precedente con un texto publicado en la revista “La voz de Alemania”, nº 2 de 1944. Probablemente se trate de un resumen de otro artículo más extenso publicado en alguna revista alemana, pero en la publicación que reseñamos no figura indicación alguna que pueda aclararlo. En todo caso se trata de un artículo meramente divulgativo. También en este caso hemos respetado escruplosaniente la traducción. 
(3) Actualmente “Hotel Fantasy” 
(4) Como ya saben todos nuestros lectores, Wagner dejó estipulado que “Parsifal” se representaría exclusivamente en Bayreuth pero en 1913., al caducar los derechos de autor, la obra ya fue representada fuera del Festspielhaus en todo el mundo. Sin embargo en el libro “La Alemania de Hitler a través de la prensa mundial”, libro que se limita a reproducir noticias de prensa sin comentario alguno, hemos podido leer la siguiente noticia: “Berlín, 27 de diciembre de 1933 (AP) De acuerdo con las disposiciones de una nueva ley, “Parsifal”, de Wagner, sólo podrá cantarse en Beyreuth (sic) en lo porvenir. La nueva ley se llama “de protección de Wagner” y dispone además que se entregará anualmente un subsidio de cien mil marcos para el Festival de Beyreuth. Las demás óperas wagnerianas podrán cantarse en todo el país. El subsidio para el festival tiene por fin permitir que los pobres puedan asistir a las representaciones.” 
No habíamos oído hablar nunca de un tal disposición, si bien hemos comprobado que “Parsifal” se escenificó en Bayreuth cada año hasta el comienzo de la guerra y por otro lado no hemos visto anunciada ninguna representación de “Parsifal” fuera de Bayreuth durante esos años, aunque esto es de más difícil comprobación. Si algún lector tiene alguna información adicional sobre esa denominada ley de “protección de Wagner” le agradeceríamos nos la hiciese llegar.