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ANEXO I LA ENFERMEDAD MENTAL EN EL ANTIWAGNERIANISMO DE NIETSZCHE

Los casos que hemos visto provienen de gente que estaba ’medicamente sana’, aunque sus propias manías, deficiente sexualidad, obsesiones o mala fe les llevase a escribir locuras contra Wagner.
Pero es diferente el caso de F. Nietszche, quien es sus dos obras ‘El Caso Wagner’ o ‘Nietzsche contra Wagner’ podría unirse a esa lista anterior si no fuera porque Nietszche cuando los escribió ya estaba enfermo grave de demencia (por acción de la sífilis) como vamos a ver, que le llevaron al manicomio unos meses después de escribirlas.
Niestzche es un gran psicólogo y pensador, y en modo alguno vamos a titular sus ideas o textos de locuras en general. Por tanto ¿por qué lo incluimos en este tratado de locuras anti wagnerianas?. No por sus críticas, razonables o no, sobre el wagnerianismo, tema que es discutible pero no risible.
Ahora bien, ya se nota en estos libelos muestras de haber perdido la razón. Por ejemplo veamos algunas de esas demencias prematuras:
“”¿Wagner es alemán?. Hay motivos para dudarlo. Es difícil en él encontrar algún vestigio de alemán. Como era un gran simulador, aprendió a imitar muchas cosas alemanas, y eso es todo”
“Los problemas que lleva a la escena son temas de histerismo. Su pasión convulsiva, su sensibilidad sobreexcitada, que busca cada vez especias más fuertes. Su inestabilidad, que disfraza bajo la forma de principios, y muy especialmente su elección de héroes y heroínas, considerados como tipos fisiológicos, todo eso no es más que un museo de enfermos”.
“Wagner es nuestro más grande miniaturista en música”…
“La música de Wagner, si se saca de la protección del gusto teatral (gusto muy tolerante) queda reducida simplemente a música mala, tal vez la peor que nunca se haya escrito”….
Es evidente que todo esto es un disparate, una locura, sin base ni lógica alguna, puro odio o demencia.
Pero hay que analizar las últimas obras de Nietzsche en 1888 como salidas ya de su tendencia a la locura, que le afectó de forma clara y absoluta el 9 de Enero de 1889, locura médica producida por la sífilis que arrastraba desde la juventud.
No son importantes sus críticas musicales, pues utiliza argumentos que no son suyos sino de los críticos anti-wagnerianos como, Hanslick, Paul Scudo y François Fetis, de los que tomó elementos de crítica musical que ni entendía ni había asumido Nietzsche y los hizo suyos como armas de ataque a Wagner. Pero las descalificaciones a Wagner son tan radicales, demenciales, tan absurdas, y más cuando solo pocos años antes había dicho exactamente lo contrario, que debemos plantearnos si no provienen ya de una locura en curso.
Pues bien, recordemos que el 9 de Enero 1889 Nietzsche tiene un ataque y debe ser recluido en el manicomio. Se dirá que aun no estaba oficialmente demente al escribir esos textos en 1888, es cierto pero atención, en 1888, antes del ataque, Nietzsche ya sufría alucinaciones y escribía locuras evidentes, faltas de toda lógica, en otros temas, como las dos que vamos a exponer:
Carta al escritor sueco Strindberg, gran ateo y partidario de Nietzsche, en Diciembre 1888: "He convocado una reunión de príncipes en Roma, quiero hacer fusilar al joven Kaiser….", dicho sea de paso August Strindberg era un escritor extravagante y radical anticristiano, traductor de las obras de Nietzsche al sueco, pero que acabó su vida como seguidor de Swedenborg (naturalista, interprete bíblico y teósofo).
Es evidente la locura clara de esta carta, su pérdida de la realidad (ni príncipes ni nadie se reunían con Nietzsche) que demuestra que ya antes de su ingreso en el manicomio, en el mismo año en el que escribe los libelos anti wagnerianos furibundos, ya estaba mal de la mente.
En Diciembre 1888 escribe otra carta extravagante y claramente descentrada, a su amigo Gast, y otra carta a Brades, que no se envió, pero de la que hay un borrador en el archivo Nietzsche:
"Debes saber que necesito para mi lucha todo el gran capital judío" (carta a Gast 1888).
Y en el borrador de carta a Brades (mismo año) se lee sobre su libro 'El Anticristo'
"Necesito traducir este texto a las principales lenguas de Europa. Necesitaría un millón de ejemplares en la primera tirada de cada lengua. ….. como se trata de un golpe destinado a aniquilar el cristianismo, creo que la única potencia internacional que tiene también el interés en aniquilar el cristianismo son los judíos. …. Dadme la palabra de honor que esto quedara en secreto entre nosotros,…  en consecuencia es preciso que nos aseguremos el apoyo de la fuerzas de esa raza en Europa y América, y más cuando tenemos necesidad del apoyo del gran capital"
Un millón de ejemplares en ‘cada lengua’... cuando sus obras se editaban solo en número de 1.000 ejemplares con suerte en aquella época. El gran capital judío... en fin, no se trata de un plan, no hay que verlo como algo meditado, Nietzsche ya estaba entre sueños y realidades, desvariaba y tenía la mente degradada. Esto el mismo año en que escribe los ataques radicales a Wagner (En ‘El Anticristo’ jocosamente se ataca con furia al ¡judaismo!, al que después quiere pedir la edición de un millón de ejemplares en cada lengua europea) o sea Nietzsche en 1888 estaba enfermo mentalmente, tenía una neurosis aguda lo que no le impide escribir hábilmente y con su propia lógica, pero la obsesión ha terminado por confundirle. Por supuesto no quiero decir con ello que no fuera consciente de sus escritos, además ‘El caso Wagner’ estaba ya iniciado en 1885 aunque no se dio por acabado hasta 1888, pero está demostrado que en 1888 sufría ya alucinaciones, paranoias y obsesiones propias de un enfermo mental.
Si unimos esto a que la obsesión por Wagner había llegado a un punto malsano, al personalizar en Wagner su ‘satanás’ particular, creando una antípoda personal, podemos indicar en estos dos últimos libelos anti wagnerianos de Nietszche un producto de una locura incipiente sobre una obsesión que anulaba su preclara mente anterior.