Entrevista realizada en 1990. Internationale Siegfried Wagner Gesselschaft, 1992. El tilo sagrado, nº6. 1998
Friedelind Wagner [1918-1991]: una hija recuerda a su padre
Por Paul Hess

 

    El hijo de Richard Wagner es un artista víctima de la pedante teoría por la cual uno no es juzgado por sí mismo, sino de acuerdo a una supuesta ley de la naturaleza que dice que un gran hombre no puede tener un gran hijo, pese a que Johann Sebastian Bach tuviera dos hijos geniales como músicos, y Siegfried Wagner sea mucho más profunco y original que muchos artistas de hoy en día1.

    Esto no son palabras de alguien que adora un ídolo o a un familiar, sino la sentada opinión de nada menos que Arnold Schoenberg. Su validez es tan actual hoy como cuando la dijera. Guardado no precisamente por un fiero dragón, el tesoro de su bien cuidada y expresiva música espera que alguien la reavive y redescubra. Emitiendo un juicio imparcial podría afirmar que uno sólo podrá descubrir una música genuina y un gran placer para músicos y público en general.

    Según Lowell Liebermann, "aunque Siegfried Wagner haya absorbido aspectos de construcción de leitmotivs como las obras de su padre, sus propias obras están muy lejos de ser una mera imitación de las óperas de Wagner, como se ha pretendido decir a veces. De hecho, la música de Siegfried Wagner es remarcablemente anti-wagneriana, cosa que sus contemporáneos han reclamado a veces. Ciertamente la influencia del padre está ahí; pero sin embargo, está temperada por un buen conocimiento y amor por la literatura operística de Italia -particularmente Verdi-, y por la herencia del profesor de Siegfried, Humperdinck y la tradición de Cuentos de hadas.

    Siegfried no fue probablemente un innovador en un sentido propio de la palabra; pero fue capaz de crear un lenguaje musical único, a través de una mezcla y destilación de las fuentes musicales que absorbiera; un lenguaje musical que en la época en que vivió fue indudablemente muy innovador o de vanguardia con respecto a sus contemporáneos"2. Friedelind Wagner, la hija de Siegfried, ha querido contarme retazos de sus memorias, pensamientos y sentimientos sobre su padre. 
 

Paul Hess.- Su padre fue extraordinariamente versátil y una personalidad multifacética toda su vida, que utilizó la música como una más de las artes que conocía. El en su juventud no tuvo seguramente carencia de experiencia e influencias vitales. ¿Cuáles fueron básicamente?

 Friedelind Wagner.- En sus memorias, Siegfried Wagner describe a su padre como elevado por encima de sus problemas en Bayreuth, exclamando: "¡Estos malditos patatas!"3. Para escapar de este clima áspero de Bayreuth, Richard empacaba y se iba con la familia a Italia en invierno, donde el niño de siete años Siegfried se apasionó por la arquitectura. Iglesias, palacios, y teatros llenaron sus cuadernos de dibujo. Inventó incluso una ciudad propia, "Ciudad Wankel", en un estilo arquitectónico italiano. También expuesto día y noche al mundo de la música, Siegfried se interesó grandemente por ese mundo, y escribió poemas épicos, dramas, baladas, dibujando incesantemente. Más tarde, el discípulo de su padre, Humperdinck le enseñó armonía y contrapunto durante un año, declarando más tarde que Siegfried ya no tenía nada más que aprender de él. Estudió inglés, francés e italiano, así como latín y griego antiguo, lo que le hacía practicar muchas veces con sacerdotes en alguna de estas dos lenguas, o cuando en sus viajes no sabía hablar la lengua local. En 1892 a la edad de 22, recibió una invitación para hacer un viaje de cinco meses por el océano, hacia Asia, visitando China, Japón, India y las Filipinas. Existen varias acuarelas de este viaje. Estaba acompañado por un amigo inglés, Clement Harris. Harris, que fuera él mismo un compositor con talento, murió en 1898 luchando con los griegos en su guerra de la independencia. El giro copernicano en la vida de Siegfried ocurrió en este viaje, en Singapur, antes de entrar en la profunda Asia, cuando de un edificio público salió inesperadamente el sonido de un coro que estaba cantando a Bach. La fuerte impresión del genio de Bach envuelto en esa atmósfera irreal y tropical, hizo que Siegfried decidiera dedicar su vida entera a la música. Ya de adulto, continuó con sus viajes a Italia, nunca perdiendo la ocasión de visitar los pequeños teatros de ópera provincianos. Aunque no eran producciones de elevado nivel artístico, eran hechas con muy buen gusto y sobre todo con un temperamento de informalidad -las madres alimentaban a sus bebés durante la representación, por ejemplo- , lo que producía en Siegfried una inmensa dicha.

 - Un profundo carácter melódico y musical impregna los personajes de las óperas de su padre. Para un músico alemán, su relación con la ópera italiana y francesa ha sido especialmente destacada. ¿Cómo empezó esta influencia?

- Cuándo empezó con precisión, no sabría decirlo, pero puedo contarle una historia: un día su abuelo, Franz Liszt, y su padre, Richard, descubrieron a Siegfried silbando un aria para soprano de "La muette de Portici" de Auber, mientras se acompañaba a sí mismo al piano. La reacción de ellos no forma parte de esta historia que le quiero contar, tan sólo comentarle que Siegfried estaba siempre silbando arias francesas e italianas. Nosotros los niños, de hecho, nos familiarizamos con la mayoría de las óperas de Verdi escuchando a nuestro padre silbarlas, mucho antes de escucharlas en un teatro de ópera. Él era un entusiasta en producir sonidos musicales de cualquier manera, por ejemplo con las manos, chocándolas o estrujándolas. ¡El podía "tocar" así melodías completas! ¡Era un método seguro para distraer y entretener a los niños!

- Debió de serlo sin duda. El fue un maestro de la coloratura orquestal, y tuvo una afición interesante por la escritura, así como para los solos instrumentales virtuosos. Me vienen a la cabeza algunos pasajes con bravura para trompa. ¿Fue él acaso un aficionado a tocar la trompa?

- Él tuvo experiencia práctica en varios instrumentos, un compositor amigo le inspiró el esfuerzo por aprender diversos instrumentos. Tenía especial cariño por la flauta; también empezó a estudiar el violín y la trompa, y por supuesto era pianista.

- Considerando el enorme peso de la herencia familiar Wagner-Listz como algo que tuvo que sobrellevar, añadido al tiempo que estuvo a la cabeza de las enormes responsabilidades como Director de Bayreuth, es remarcable que compusiera tanta música como él lo hiciera: quince óperas (más que su padre), una sinfonía, un concierto para violín, un concertino para flauta, coros y lieder. ¿Componía él con gran esfuerzo, o era por el contrario algo que le surgía fácilmente?

- Simplemente era algo que brotaba de él. Humperdinck, que fue un compositor perezoso, decía de Siegfried que era como un naranjo que daba al mismo tiempo fruta y flores simultáneamente. Ha sido uno de los pocos compositores que escribió oberturas para sus óperas antes que la propia obra, no haciendo un "potpourri" posterior de temas sacados de la ópera una vez terminada. Realmente, él compuso a veces la obertura seis, o a veces once años antes de escribir la ópera misma.

- Los libretos de ópera son también un sujeto de fascinación en sí mismos.

- Siegfried Wagner dibujó la inspiración a partir de sus libretos, que él mismo escribiera, a partir de viejas leyendas alemanas, folklore, sagas, e historia, haciendo uso libre y a menudo atrevido de la licencia poética propia. El obviamente tenía poco respeto por los políticos, y tuvo una relación paciente y cariñosa con el diablo, que aparece en tres de sus óperas (aunque siempre es el perdedor). Y podría facilmente ser llamado como el primogénito abogado de la líbido de la mujer, y fue generalmente un campeón de la tolerancia y la compasión, que son temas recurrentes en todas sus óperas. Cuando la crueldad del hombre parece haber ganado la partida, Siegfried Wagner nunca vaciló en invocar al Deus ex machina para restaurar la salud y la caridad. En una era coronada por Jung y Freud y sus sucesores, las óperas de Siegfried han provisto de una rica fuente para todos aquellos ineteresados en la profunda psicología, la interpretación de los sueños y la parapsicología.

- La representación de las óperas de Siegfried Wagner ofrecen un reto considerable a todos aquellos que estan envueltos en ellas. ¿Está Vd., de acuerdo que un extraordinario director de escena es un pre-requisito para hacerle una justicia plena a sus obras?

- Siegfried mismo fue la personificación ideal como director de escena, tan imbuido estaba en la idea del teatro total de Richard Wagner: un director/diseñador/director de escena todo en uno; un músico, pintor, actor, alguien que conoce cómo se ha de cantar, que estudió acústica, diseño, iluminación, y que pudo organizar cada aspecto del teatro desde adentro hacia afuera. Yo me esforcé en comprender tal programa completo de entreno con mi propio maestro, en Bayreuth y por todo el mundo.

- La extensa actividad de Siegfried Wagner como director empezó en 1893, cuando él tenía 23 años, y eventualmente tocó desde Bayreuth a la Scala, en la Queens Hall de Londres y en otros sitios más alejados. El registró numerosas obras de su padre -incluidos el Idilio de Sigfrido, por el cual se inspirara su padre para componerla-, y su propia obertura del Bärenhäuter4, y estas obras circularon antaño comercialmente.

- George Bernard Shaw dijo cosas muy importantes sobre la manera de dirigir de Siegfried, y sobre sus palabras, poca cosa más se puede añadir. Habiendo dirigido en Bayreuth desde el año 1896, Siegfried se convirtió en el director artístico en el Festival de 1906. Con el fin de la I Guerra Mundial, y la enorme inflación de esos tiempos, el Festival tuvo gran necesidad de dinero, por lo que tuvo que necesitar de numerosos préstamos de mucha gente. En los años 20, tuvo que mantener a una gran familia, aparte de su asistente, tres muchachas, un jardinero, un cocinero, una nany, y dos sirvientes para su madre Cósima. Cuando a veces llegaba el caso de que se representaba una ópera suya en alguna ciudad, Siegfried solía acudir siempre para asistir a la première, y luego generalmente dirigir la segunda representación. En 1924 él hizo un viaje por los Estados Unidos. El dirigió treinta representaciones, y él con su esposa, Winifred, dio muchas conferencias. Sus Memorias fueron escritas para esta ocasión. Cuando yo estuve en América, se me dijo que mientras los Wagner estaban en el barco dando vueltas por allí, alguién envió un telegrama a los USA diciendo que Siegfried había dado el dinero recaudado para los Festivales de Bayreuth de 1924 para el Putsch nazi de 1923. Un importante crítico musical vienés y antisemita propugnó que mi padre prohibía a los judíos trabajar o entrar en los Festivales.

- En una elocuente carta de respuesta, Siegfried repudió los argumentos antisemitas, poniendo énfasis de que en Bayreuth había libertad racial y tolerancia, y formulando una verdadera entente de paz. Entre sus recuerdos familiares, aparte de su abuela Cósima, su madre Winifred, o muchos otros, su padre, comprensiblemente, ocupaba un lugar muy especial, siendo a la vez para usted padre y un gran artista. Hablando de él, su imagen evocadora nos hace entrever un alma generosa, modesta, cariñosa y cálida. ¿Cómo podría resumir su carácter en breves palabras?

- Incluso en su más temprana infancia, él tuvo un elevado sentido del desarrollo de la conciencia social: un día Cósima y Liszt estaban caminando por Bayreuth, por un parque con el joven Siegfried, que estaba enfadado. Liszt se dio cuenta, y preguntó a su hija el por qué, "¿Qué le sucede a Sigius?", a lo que Cósima replicó que Siegfried estaba incómodo con su nuevo y elegante traje de terciopelo. Una vez en la televisión alemana, a mi hermana Verena y a mí nos preguntaron que qué es lo que se nos venía a la cabeza al pensar en nuestro padre. ¡Nosotras respondimos, el humor! ¡Elevado espíritu! ¡Risas y alegría! Le encantaba hacernos travesuras, apreciaba las buenas compañías, valoraba la amistad, y atesoró todo lo que había de bello en la vida. 
 

Notas: 
1    Arnold Schoenberg, "Rheinische Musik und Tageszeitung" (Colonia, 23 de marzo de 1912). 
2    Ambos discos de Siegfried Wagner, con su obra orquestal: Delyse label, SLL2 y SLL3. También hay una versión inglesa de 1983, muy difícil de encontrar. 
3    "Erinnerungen" de Siegfried Wagner (Stuttgart: Engelhorns, 1923), p. 7. Otras anécdotas familiares están sacadas también de este libro de memorias, traducido por Friedelind Wagner. [Existe traducción en español: "Recuerdos"] 
4    "Der Bärenhäuter", primera ópera de Siegfried Wagner, estrenada en el teatro de la Corte de Munich en 1898. 
 

Contáctanos