Por Jürgen Thorwald
 
(Traducido de la revista "Revue" del 19-5-1951). (Notas de WAGNERIANA).

 

 

Nadie en su sano juicio podría esperar que el soldado de Virginia Joe Sampson, tuviera la más mínima idea de la existencia de las obras de Richard Wagner o de la historia del grandioso Teatro del Festival, cuando en la noche del 14 de abril de 1945 se dedicaba a lanzar bombillas como si fuesen bombas de mano. 
Joe, con su uniforme caqui, se mecía divertido sobre la barandilla del alumbrado escénico y cada vez que una bombilla se estrellaba en el oscuro abismo de la sala Joe prorrumpía en un estentóreo “Hallooo”. Al lanzar nuevas bombillas al vacío su semblante manifestaba desbordante alegría. Su “Hallooo” despertaba múltiples ecos en la fantasmagórica inmensidad del Teatro donde cientos de soldados U.S.A., negros y blancos se mezclaban con saqueadores rusos y polacos que al llegar los americanos habían salido de sus alojamientos en Bayreuth para celebrar juntos la “victoria” y su “liberación”.

Leer más: Noche sobre Bayreuth

Contáctanos